
Musical y dancísticamente, mi base es el tango clásico, que nos enseña la libertad de la improvisación y la profundidad.
Sin embargo, mi verdadera pasión es experimentar y romper esquemas.
El camino hacia la musicalización no fue evidente, pero me encontré en la energía de las orquestas contemporáneas y en los sonidos alternativos.
Me gusta compartir lo que resuena en mi interior y aquello con lo que yo mismo disfruto bailar.
Que el movimiento se libere de la rutina y deje espacio a las emociones puras y a la alegría del baile.